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viernes, 12 de marzo de 2021

Nueva aportación sobre dieta de Tarentola delalandii

    La revista Boletín de la Asociación Herpetológica Española publicará próximamente nuevos datos sobre alimentación de néctar de la planta exótica Hoya kerrii (Apocynaceae) por parte del perenquén de Delalande (Tarentola delalandii), endémico de las islas de Tenerife y La Palma. Esta publicación muestra la plasticidad real que tienen estos reptiles a la hora de explotar los recursos alimenticios de los que pueden disponer, como también está comprobado que realizan sobre las especies endémicas Euphorbia lamarkii y Euphorbia canariensis (Euphorbiaceae). Bajo estas línea se muestra imágenes tomada del artículo que muestra la secuencia de alimentación. 

                              

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Biocontrol endémico contra plagas

 Aunque parece que lo hubieran pillado "in fraganti" lo cierto es que este bichito no tiene la culpa de los daños que sufre la hoja de col sobre la que aparece. Por el contrario, este perenquén (Tarentola boetgeri hierrensis) perteneciente a una subespecie endémica de la isla de El Hierro está, en realidad, buscando al culpable para comérselo. Y es que su dieta se basa fundamentalmente en la ingesta de hormigas, cochinillas, chinches, polillas, pulgones, escarabajos y arañas. Aunque suele preferir la actividad nocturna, también es posible encontrarlo activo durante el día en lugares refugiados en los que puede asolearse ocasionalmente. Por eso, no resulta raro encontrarlo en los muros de piedra de zonas agrícolas, así como en paredes de zonas urbanas e, incluso, en el interior de viviendas. Son totalmente inofensivos y muy beneficiosos para el hombre y el ecosistema. Si encuentras alguno, obsérvalo sin causarle molestias y no olvides dejar que siga su camino antes de continuar con el tuyo. 




Nota: En el caso de estas imágenes, no sabemos si se relamía antes -o después- de zamparse algún insecto o si lo hacía para mantener limpios y cuidados esos ojazos que tan bien le hacen.


Autor: Juan Luis Silva Armas


domingo, 3 de junio de 2018

Perenquenes activos a plena luz del día



Es bien sabido que los perenquenes o gecos presentes en Canarias son de actividad crepuscular y nocturna, siendo muy raro observarlos a plena luz del día, salvo que se levanten piedras o se examinen otro tipo de refugios donde suelen ocultarse, como grietas en muros de piedras y edificaciones. Sin embargo, a veces hay excepciones, como la observada por uno de nosotros hace poco en un enclave del macizo de Anaga, en Tenerife. Hacia el mediodía, y con un sol algo velado por nubes dispersas, se pudo comprobar cómo al menos cuatro o cinco perenquenes de Delalande (Tarentola delalandii) no solo se asomaban a la parte exterior de las grietas de un muro de piedras, muy expuestos, sino que permanecían un buen rato quietos a plena luz, probablemente practicando la termorregulación, al igual que hacen los lagartos durante el día.
En este sentido, se debe tener en cuenta, al observar un tipo de comportamiento inusual en dichos reptiles, que la razón que conduce a los perenquenes a salir hacia la entrada de sus refugios en momentos de gran incidencia de luz solar podría estar relacionada con el clima, en una zona situada a casi 600 m de altitud, sujeta a frecuentes vientos frescos (los alisios del nordeste) y con una nubosidad media o alta dependiendo de la época del año. Si a ello sumamos que las temperaturas del período invernal y primaveral de 2018 han sido relativamente bajas durante la mayor parte del tiempo (e incluso se dice que han estado en intervalos inferiores a los de un período que abarca varias décadas recientes), se explicaría más fácilmente el porqué de tal conducta.
Este fenómeno ya había sido observado -e incluso filmado- con anterioridad en idéntico sitio por parte de otros naturalistas. Lo que sorprende, en este caso, no es únicamente que se trata de un hábito que adoptan varios individuos presentes en un mismo punto, sino que algunos de ellos permitían un notable acercamiento al observador sin inmutarse, siendo por tanto posible tomar fotografías de cierta calidad a escasos centímetros de los animales, tal y como demuestran las imágenes adjuntas.

Texto y fotos: Rubén Barone Tosco.