La introducción de especies de reptiles fuera de sus áreas de
distribución natural puede tener varios impactos negativos sobre los taxones
nativos: depredación directa, competición por el alimento, refugio y otros
recursos, dispersión de enfermedades y parásitos, hibridación y otros efectos
genéticos. Esto puede alterar el hábitat de las especies nativas y toda la
dinámica de los ecosistemas. Estos efectos son especialmente peligrosos cuando
ocurren en islas, donde el número de especies endémicas es generalmente más
elevado que en los ambientes continentales y los ecosistemas más vulnerables a
introducciones. Desgraciadamente, en las islas el fenómeno de introducción de
especies exóticas es unas 100 veces más frecuente y con mayor probabilidad de
éxito que en los ecosistemas continentales.
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l.- Uno
de los ejemplares de Agama agama
capturados en la isla de S. Vicente |