El Consejo de Gobierno de Canarias ha aprobado, a petición de la Consejería de Transición Ecológica y Energía encabezada por Mariano H. Zapata, los nuevos planes de recuperación del lagarto gigante de El Hierro (Gallotia simonyi) y del lagarto gigante de Tenerife (Gallotia intermedia), dos especies endémicas del archipiélago incluidas en la categoría de “En peligro de extinción” tanto en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como en el Catálogo Canario de Especies Protegidas.
Estos instrumentos de planificación establecen las medidas necesarias para mejorar el estado de conservación de ambas especies, cuya distribución actual se encuentra muy reducida respecto a la que presentaban históricamente en sus respectivas islas.
En el caso del lagarto gigante de El Hierro, la especie se distribuía antiguamente por amplias zonas de la isla, aunque en la actualidad su población se encuentra mayoritariamente restringida a los riscos de Tibataje. Esta situación está relacionada con distintos factores de amenaza, entre los que destacan los depredadores introducidos, que han limitado su expansión y han favorecido su refugio en zonas de difícil acceso.
El plan aprobado, que cuenta con un presupuesto total previsto de 1.991.187 euros, establece diferentes líneas de actuación orientadas a garantizar la supervivencia de la especie a largo plazo. Entre ellas se incluyen el impulso de la cooperación entre administraciones públicas, el refuerzo de los programas de cría en cautividad, la creación de nuevos núcleos poblacionales en áreas seguras y el desarrollo de estudios científicos que permitan ampliar el conocimiento sobre su biología, su ecología y los factores que afectan a su conservación. Asimismo, contempla acciones de divulgación dirigidas a la población local y a los visitantes para favorecer el conocimiento y la protección de la especie. Las acciones serán ejecutadas por el Cabildo Insular de El Hierro.
En cuanto al lagarto gigante de Tenerife, la especie presenta actualmente una distribución muy limitada, localizada principalmente en los acantilados de Teno y Guaza, ocupando menos del 1% de su área de distribución original en la isla.
El plan de recuperación, que cuenta con un presupuesto total previsto de 1.703.022 euros, prevé la aplicación de medidas destinadas a detener el declive de las poblaciones naturales, mediante el control de mamíferos introducidos y el seguimiento de las poblaciones existentes. Además, contempla la creación de un stock genético en condiciones de semicautividad mediante la translocación de individuos, con el objetivo de disponer de una reserva de ejemplares que contribuya a reforzar la viabilidad de la especie. Las acciones serán ejecutadas por el Cabildo Insular de Tenerife.
Ambos planes se desarrollarán por fases, con una primera etapa de cinco años durante la cual se ejecutarán las principales actuaciones previstas. Transcurrido este periodo, se realizará una evaluación del estado de conservación de las especies y del grado de cumplimiento de las medidas adoptadas, manteniéndose la vigencia de los planes hasta la consecución de los objetivos establecidos.
Fuente: Portal de noticias. Gobierno de Canarias.

